No os doy pena en esta foto?

que no pasa nada..que solo estoy posando!

La verdad es que no está tan mal ser el mayor, yo pensaba que me iba a enfadar y eso pero ahora es todo más divertido. Cada vez que hago pucheritos oigo a una abuela que dice…pobrecito, tenéis que hacerle caso porque ha perdido su trono, y claro, yo a lo mío, a seguir con los pucheritos.

Y funciona porque me dan de todo oiga, caramelos, helados, piñones, moneditas, juguetes…yo creo que se les olvida que a veces tengo muchos berrinches porque todos los días llego a casa con algo nuevo. Y no veas como juegan conmigo todo el tiempo. Bueno, mamá todo el tiempo no, pero cuando está con Guille ya me encargo yo de ir a verla.

Y es que he oído que las mamis tienen mil manos, no? pues que apechugue, y si no estaba lista para hacernos caso a los dos hombres de la casa, que no hubiera tenido a Guille.

Y eso que no lo digo con mala intención, eh? que Guille es super simpático, tanto, que le he comprado un muñeco para que aprenda a dormir, se llama “loquito” y os lo enseñaré en mi próximo post. es más majo…

Bueno, a lo que iba, mola mucho ser el mayor porque cuando nace un hermanito están todos tan cansados que al final nos dejan hacer lo que queremos, y si no mirad donde decidí el otro día echar la siesta, qué divertido!!! esto no me lo dejaban hacer antes, sobre todo con esos rollos del Dr. Estivill, ahora es mi pobre hermanito quién lo está sufriendo. Yo me acerco a darle mil besos para que no lo pase mal y le digo que es por su bien (esto me lo ha enseñado mamá) y para que pueda dormir tranquilito en su cuna y jugar con sus muñecos. Ahora os dejo que estoy en casa de la abuela Fanny y tengo unas ganas locas de hacer el gamberro y tirarme al agua sin manguitos para que me coja Pepe en el aire.

Ale, besos babosos

H.

Hola,

Cuánto tiempo! Y cuánto sin entender a estos mayores. Unos me dicen que le llame hermanito, otros Guillermo, otros Guille…pero si es un bebé! Pues se llamara bebé, no?

Bueno, me estoy acostumbrando a llamarle Guillermo también. Guillermo me gusta! Me trajo un camión hormigonera amarillo que mola un montón cuando nació. Y al día siguiente me trajo una moto. Y al siguiente me tiró a la calle un coche de Gormitti! Sí, sí, estaba en la calle y yo lo recogí cuando llegué al hospital porque seguro que me lo había traído Guillermo. Que tío! Qué bestia!

Esto de hablar está muy bien. A veces cuando hablo los mayores se ríen. Cuando hay tormenta y suena un trueno (que viene después del rayo), hay que decir “qué bestia!”. Y cuando suena un avión de esos que dejan estela y no lo veo hay que decir “pero, pero”. Y cuando digo esto los mayores se ríen. Será que ellos no lo saben decir. Bueno, bueno, pues todo esto lo he aprendido yo solito. Algún día os contaré todo lo que sé decir.

El otro día fuimos con Guillermo a ver a Manolo. Que quién es Manolo? Pues el señor de la bata blanca al que visitaba cada mes cuando yo era bebé. Leeros mis posts antiguos y os refrescáis la memoria. Yo ya le había dicho a Guillermo que le esperaba una buena, que este Manolo no hacía más que toquitear y que se lloraba mucho. Claro, es que ahora que soy mayor tengo que avisar de estas cosas. Bueno, bueno, pues Manolo cogió a Guillermo y le empezó a toquitear. Y Guillermo casi no lloró! Pero, pero… no me lo creo. Para mí que este Manolo se está ablandando. Lo bueno es que al final el palito me lo llevé yo. Claro, como Guillermo no lo pidió…

Bueno, os dejo que ya estoy de vacaciones y estoy muy ocupado. El viernes terminé el cole de pequeños y tengo que despedirme de mis compañeros y mis señoritas. Allí ya no voy a volver aunque me lo pasaba muy bien, porque en Septiembre iré a un colegio de mayores donde juegan a baloncesto.

Ciao. Besos babosos!

Uy, que raro está el ambiente en casa….

Mamá se pega todas las noches de paseo por la casa en lugar de dormir y entra en mi cuarto mil veces. Yo creo que lo hace por aburrimiento pero es que debería darse cuenta de que soy un niño y necesito descansar. Claro, luego ella duerme por la mañana pero yo tengo que jugar con mis amigos del cole.

Ah bueno, y están un poco pesados porque no hacen más que preguntarme que cuándo quiero que venga Guille. Yo siempre les digo que mañana pero es que ¡¡¡mañana nunca llega!!!

A ver si se ha arrepentido y ya no quiere venir a vivir con nosotros. La verdad es que no me extrañaría nada porque con lo grande que tiene la barriga mamá yo creo que no cabemos en casa.

Aprovechando que el ambiente está un poco raro he decidido ponerme malito de la lengua y tener las papilas gustativas hinchadas para que me den ese spray tan rico y sobre todo para que me hagan un poquito de caso, que me tienen abandonado con tanto hablar del “nuevo”. Ah, y no sólo mis papis, eh? también las abuelas. Que no hacen más que llamar a mamá para ver si ha llegado. ¿Qué pasa, que no ven las noticias? seguro que se ha retrasado un poco por culpa del volcán ese con nombre tan raro. De todos modos, que se dejen de tonterías y que vengan a verme a mí,  que para eso soy el simpático.

Y no lo digo por decir, ¿eh? Les he preguntado a mis amigos del cole y me han dicho que los bebés no hacen más que llorar y comer todo el día.

Y esto lo sabe de buena tinta Leo, que tiene una hermanita pequeña y lo vive día a día. Dice que los recién nacidos no juegan al futbol, ni van en moto o bici, ni hacen castillos como yo.

No hacen nada de todo esto hasta que pasa un año por lo menos.

Menos mal que papá me ha prometido salir a jugar conmigo cuando llegue mi hermanito. Porque vaya aburrimiento estar todo el día en casa. Vale que a mi me gusta mucho dormir (sobre todo en mi fatboy) pero una cosa es echarse una siestecita y otra muy distinta dormir 20 horas seguidas como va a hacer Guille.

Bueno, yo ya lo he pensado, y mientras él duerma todo el día yo le voy a hacer construcciones, porque no sé si os he dicho que soy muy bueno con el bricolaje, me lo ha enseñado Javier, y en su casa hago muchas obras. En mi casa no me dejan porque por lo visto nuestro vecino debe de ser un quejica porque papá me dice todo el día que no haga obra, que le molesto…., bah…yo no creo que sea para tanto, estos mayores son un poquito exagerados. Algún día voy a bajar a preguntarle.

Y nada más, ahora os voy a dejar ya que me voy a hacer una torre Eiffel altísima para que la vea Guille y se sienta orgulloso de mí.

Besicos babosos y hasta la próxima

H. el “todavía” rey de la casa.